Páginas vistas en total

viernes, 29 de diciembre de 2017

Punta Escarra, 2.753m. Corredor Norte (PD) y arista Noroeste (PD+)

En el Pirineo oscense, entre los valles de Canfranc y de Tena, encontramos un ramillete interesante de dosmiles entre los que destaca la afilada silueta la Punta Escarra. 
Siendo más baja que sus vecinas, su forma cónica de aristas erguidas hasta la cumbre llama la atención a primera vista, despertando rápido el deseo de auparse hasta su cima. En su punto más alto confluyen tres cordales que delimitan por sí otros tantos valles; Izás, Ip y Escarra.  Al oeste, una arista la une con la cercana y trapezoidal Pala de Ip, hayando buenas vías de escalada en su vertiente norte. Hacia el suroeste y próxima a Canfranc, se levanta la Collarada, de 2886 m. Montaña que la supera en altura y popularidad y que cuenta con un gran recorrido para esquís en su amplia ladera occidental.

La Punta Escarra, está ubicada en el medio de los dos valles de acceso y la aproximación hasta la base de la misma va a ser siempre larga independientemente de donde partamos. Pero en invierno, aprovechando las instalaciones de esquí de Formigal y moviéndonos con las tablas, se pueden acortar los tiempos de aproximación y sobre todo de regreso notablemente.
Su ascenso invernal es una actividad alpina muy variada y entretenida en la que nos tocará hacer un poco de todo. Esquiaremos, superaremos un corredor, y efectuaremos unas trepadas por terreno mixto que nos llevarán hasta su cumbre.
Los empinados últimos metros del corredor norte.


La dificultad de su ruta normal en cuanto a los pasos a superar no es muy alta, pero si tiene un nivel de exposición elevado en la parte superior con nieve. Aún así, el equipamiento de la montaña , que cuenta hasta con cinco puntos de reunión, es perfecto por si decidimos ayudarnos de la cuerda para subir o bajar de la misma.
Salimos del aparcamiento de Sarrios en la estación invernal de Formigal, y cogemos las pistas que suben el fondo del valle hacia el suroeste, dirección al collado de Izas. Es el collado que está a la izquierda del inconfundible Pico Royo, y las pistas nos dejan en el mismo collado.
Mapa de la aproximación al collado de Izás.

Llegando al collado con Formigal y la zona del Balaitús detrás

Desdel el mismo collado se nos abre la vista al valle de Izás, apareciendo frente a nosotros la vertiente septentrional de la Escarra y la Pala de Ip.


Ahora continuamos directos hacia la montaña, dejándonos caer con los esquís a media ladera.
Vista hacia atrás del collado y del Pico Royo. 

Pasamos bajo el collado de Escarra acercándonos al corredor.





Subimos lo más que podemos y nos descalzamos los esquís en el cono de deyección.
La primera ascensión invernal del corredor norte fue realizada por Ursi Abajo, Blas y Úbeda en 1962. Es un corredor que, con el correspondiente dominio técnico, puede descenderse en esquís. Esto sucedió por primera vez en 1971 a cargo de Ursi Abajo y Carmelo Royo entre otros.
Croquis del recorrido.

Estamos ante una canal de 250 metros de desnivel, con pendientes que oscilan entre los 40 y los 50 grados en los resaltes. Excepcionalmente, después de grandes nevadas, puede alcanzar más pendiente en la salida, incluso formarse grandes cornisas.
Con la nieve sin transformar en exceso, con un piolet y un bastón nos es suficiente para progresar. 





Primeros metros del corredor norte.

Avanzamos cómodos hasta un resalte formado por un gran bloque en el medio del corredor que evitamos por la izquierda. 
Bloque intermedio.

Continuamos hasta cerca del final del mismo, en la que la pendiente se endereza.

Y salimos así al collado donde a nuestra izquierda aparece la cabeza de la Escarra, con una apariencia vertical de lo más sugerente.
Avanzamos directos al centro de la pared donde un murete protege la entrada a una faja de nieve colgada. 

Trepamos unos metros de II o III hasta coger la nieve que encontramos muy suelta dejando casi inútiles nuestras herramientas. Nada más pasar los cortos metros verticales aparece una reunión de cordinos y maillón. 

Cinco puntos de reunión encontramos en la ruta. Alguno de ellos con chapa y cadena.

Ahora el terrenos se vuelve sencillo. Nos elevamos por la campa de nieve hasta la pared (posibilidad de reunión) y seguimos a la izquierda una amplia repisa que nos lleva hasta la arista. 


Ensamble hasta el comienzo de la arista Noroeste. 

Justo antes de la misma, vemos como nace un diedro tumbado que nos dejará, en unos 12 metros, en la pala somital. Más sencillos estos pasos que los de la entrada, dan a su final con una reunión bien montada en un bloque muy alto. 


Desde aquí se abre ante nosotros la pala cimera, de 55 grados y que lleva a una zona de mixto que antecede a la cumbre.

En esta zona los pasos no son difíciles, pero con la nieve y esta pendiente, la trepada es expuesta.

Casi a tope de cuerda aparecen unos cordinos y clavos para dar el relevo,a escasos 10 metros de la cumbre donde encontramos otra reunión con cadena. Pero del tirón con una cuerda de 60 no se llega hasta arriba a no ser que el compañero salga unos metros en ensamble.
Y se llega así a esta espléndida cumbre. Con unas vistas tremendas de la Collarada, de la Pala de Ip sobre el valle homónimo, el Pirineo Navarro por encima de Izas, Midí d´Ossau, Palas, Balaitús, Vignemale....una pasada.
Cumbre de la Punta Escarra, 2753 m.

La afilada sombra de la cumbre se proyecta sobre el valle de Izás. Al fondo, el Midi d´Ossau.

El pirineo Navarro, con el Acherito, Petrechema, Mesa de los Tres Reyes, y al fondo el Anie.


Tras las fotos de cima de rigor, descendemos con cuidado ayudándonos de la cuerda en los tramos expuestos.
La salida del corredor vista desde arriba.

Dejamos atrás el diedro tumbado y descendemos hasta la primera reunión que encontramos. En un último rapel, salvamos el vertical banzo de entrada.

Ahora solo nos resta desandar el camino de ida. 
En el collado se levanta un característico gendarme. Detrás la Pala de Ip.

Descender el corredor y con las tablas volver a subir al collado de Izás para dejarnos caer en 5 minutos de nuevo al aparcamiento de Sarrios donde comenzamos la actividad por la mañana.
Últimas luces sobre el Balaitús.

En resumen una actividad con un buen ambiente, alpina, de las que dejan muy buen sabor de boca. 

Rafa Caballero y Jose Tascón, 23 de diciembre de 2017.

Track de la actividad.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cuchallón de Villasobrada, 2414 m. Cara norte, via "Plumas"

El valle de las Moñetas se cierra al norte, en su parte media-alta, por el cordal que se extiende desde la Peña Castil hasta la Morra. En este enclave se desgaja, al sureste del mismo, la prominente e individualizada cima del Cuchallón de Villasobrada (centro de la imagen).

Podemos tomar como tres las aproximaciones más evidentes que nos acercan a esta montaña. Por en norte, saliendo desde Sotres, remontando las Moñetas tras pasar por las Vegas del Toro. También partiendo desde el refugio de Urriello, para subir la canal de la Celada y cruzar la Collada Bonita. Y si se accede por el sur, acercándose desde el refugio-hotel de Áliva por la Canal del Vidrio como mejor opción. (mapa M.A. Adrados)
Esta última es la que nosotros utilizamos ya que este día accedemos a los Picos desde Liébana.
Partimos del refugio de Áliva y nos encaminamos hacia las inmediaciones del chalé real, teniendo la canal del Vidrio siempre visible.


En la parte superior de la canal, con la Peña Vieja mostrándonos su celebérrimo “espolón de los franceses”,
y a nuestra derecha según ascendemos, la Garmona destacando en el cordal de Juan de la Cuadra.
Seguimos en todo momento el camino que nos llevaría a la Collada Bonita, pero no tendremos que llegar a ella. Atravesamos el Hoyacón de Villasobrada por su derecha siguiendo el camino y sin perder altura rodeamos la montaña por su vertiente suroeste, hasta llegar al collado que separa dicho hoyo del Jou de los Machos.
En la siguiente foto vemos el Cuchallón desde la Torre de las Colladetas, con las tres aproximaciones descritas anteriormente.
Desde el horcado de las Colladetas, que separa el Hoyacón de Villasobrada del Jou de los Machos, nos encaminamos hacia la cara norte del Cuchallón. Seguimos en dirección a la marcada canal que, cayendo vertical desde la cima, parte en dos la vertiente septentrional de esta montaña. Foto tomada desde la Torre del Oso.
Abajo la descripción de la ruta.

La gran canal la vamos a tomar solamente como referencia de entrada a la vía, ya que más arriba, la misma se cierra con bloques y llambrías aumentando considerablemente la dificultad del terreno y la escalada.
Entramos entonces en la misma y a los pocos metros de meternos, la abandonamos, saliendo por la izquierda a un terreno de gradas (II-) que nos permitirá seguir avanzando hacia la cumbre. 
Un poco por encima, nos encontramos de frente una zona de roca anaranjada en la pared, que da comienzo al tramo más pendiente de la vía. La superamos y trepamos rectos hacia arriba por terreno de III grado con una cierta verticalidad (clavo) y roca bastante aceptable. 
Abajo, elevándonos con la Aguja de los Martínez, Torre del Oso y del Carnizoso detrás de nosotros.
Seguimos en esta dirección y por este terreno durante unos metros que son mantenidos y salimos así sobre la vertiente este de la montaña, perdiendo ahora inclinación y dejando a nuestra izquierda un tinglado de rápel (cordinos y mosquetón) sobre un gran bloque que podemos utilizar en el descenso. 



Avanzamos unos 30 metros por terreno suelto de I grado hasta casi debajo de la cima, que alcanzamos sin más dificultad a nuestra derecha con un sencillo paso.
Vista hacia arriba de los últimos metros.

Cima del Cuchallón de Villasobrada,
con la Peña Vieja al sur,
y esta panorámica al noroeste que se extiende desde los últimos Campanarios y la doble cumbre de la Morra, hasta una Peña Castil totalmente iluminada por el sol.
Iniciamos el descenso por el mismo itinerario de subida, en dirección norte durante unos metros hasta la horcadina donde se encuentra el bloque laceado.
Una vez allí, si bien el montaje no invita a descolgarse rapelando, si se puede utilizar para destrepar el tramo más vertical ayudándote con la cuerda y un prusik en caso de llevarla.
Una vez destrepada esta zona, en poco tiempo te vuelves a poner en la entrada de la canal. 
Sólo queda volver por nuestros pasos en el camino de vuelta hasta Áliva.
En resumen una forma rápida y directa de alcanzar la cima del Cuchallón de Villasobrada desde las inmediaciones de la Collada Bonita. Sin pasos complicados que nunca superan el tercer grado y con una roca que, sin ser totalmente franca, permite trepar sin sobresaltos.